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* DE LA REVOLUCIÓN MAOÍSTA A LA ECONOMÍA DEL MERCADO GLOBAL * EL CHICO MICHOACANO QUE YA APRENDIÓ QUE CHINA NO ES MÉXICO * CON LANA A LA UNIVERSIDAD, CAMINA LA REFORMA A LAS PENSIONES

Columnistas

Por Martha Elba Torres Martínez

Noviembre 27 de 2017. Algo tiene Silvano Aureoles: si no es por trabajo, difícilmente viaja al extranjero. Percibí que fue la primera vez que iba a China, la semana pasada que estuvo promocionado la Zona Económica Especial de Lázaro Cárdenas-La Unión.

¿Por qué fue Aureoles y el guerrerense Héctor Astudillo no? Imagino que es cuestión de pensar en grande y a futuro. Ópticas personales.

Por eso, en la reunión que sostuvo el miércoles 22 con directores de medios y columnistas me interesó la impresión que trajo el gobernador michoacano de un país tan lejano, pero del que podemos aprender. En qué momento la revolución maoísta que quemaba libros y encerró China dentro de su muralla, se convierte en la economía de mercado más aperturista del orbe, mientras el loco de Trump va a la inversa y en la Unión Europea, el Brexit.

Le sorprendió –platicó- precisamente esa transición de un régimen comunista al desarrollo capitalista con un crecimiento económico anual de dos dígitos, pero a la vez con una democracia concentrada en un fuerte partido político, el control estatal de las telecomunicaciones y profundamente respetuoso de las leyes.

“Trabajar y trabajar para ganar dinero, es la mentalidad de los chinos”, observó. Los desarrollos habitacionales son inmensos, las vialidades excelentes y el nivel de vida de la mayoría es de clase media, con un ingreso anual promedio de 40 mil dólares (800 mil pesos mientras en México es de entre 100 mil y 120 mil pesos).

Pudo visitar la ZEE de Su Zohua y entonces sí, ahí se vio, en la región de Lázaro Cárdenas que disfrutarán nuestros hijos y nietos. La nota relevante es que la administradora de esta Zona tiene interés de participar en la licitación a principios de enero, para la administración única de la nuestra y se la puede llevar.

También habló de la importancia para dar seguimiento a los acuerdos logrados con los chinos, de abrir una modesta oficina allá. Para ello y es una propuesta, puede echar mano de tantos profesionistas michoacanos que han estudiado allá y hablan mandarín.

El tema de la seguridad fue puesto sobre la amplia mesa, por el compañero Ely Castillo, de Changoonga. A los inversionistas no les preocupa tanto ese tema, sino los conflictos sociales. Hutchison Ports es de los principales inversores en el puerto y ha reportado afectaciones hasta de 30 por ciento en el movimiento de mercancías, por los bloqueos carreteros y ferroviarios de la CNTE y normalistas.

Le preocupó a Ely que llegue más droga. Es junto con pegado, porque al final de cuentas los precursores que entran por el Pacífico, proceden precisamente de las mafias chinas…

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Pero sí un aspecto que abordó Aureoles Conejo sobre el cambio de mentalidad de las y los michoacanos si realmente queremos crecer, fue a propósito del abordaje de Julio César Hernández, de Vox y Jorge, de Portal Hidalgo, con el caso del estudiante michoacano que encarcelado en China.

La historia es bien común en México. Dos chicos de Uruapan se fueron en intercambio y allá se quedaron. Uno, en una fiesta se le pasan las copas, llaman a la guardia y se pone al brinco. Típico. Terminó con tres cargos: por escandaloso, emborracharse y el policía era un anciano. A los adultos mayores allá, se les venera como momias. Olvidó que China no es México. Aquí aprendió que las leyes son para violarse y los policías basura a quien cualquier cabrón se le pone al tú por tú. Y nunca pasa nada.

Aun así, por ser delitos menores, siguió este chavo su juicio en libertad. Pero otra vez el típico mexicano que se pasa por el arco del triunfo a las leyes y la justicia: transcurrieron ocho meses y nunca reparó el daño, por lo que fue nuevamente apresado. Ahora tiene que pagar 21 mil dólares y la mamá chille y chille para que el gobierno de Michoacán resuelva.

Julio, con justa razón, cuestionó que los contribuyentes michoacanos tengamos que pagar la travesura del joven de 19 años. Pero también Jorge dio al clavo, porque los normalistas destruyen, roban, queman, y el mismo gobierno les paga las fianzas para que vuelvan a hacer lo mismo una y otra vez.

Silvano guardó silencio al respecto, pero no sobre la Universidad Michoacana, con su ya tradicional quiebra navideña.

“La solución está en los sindicatos”, expuso el gobernador. Ya habló con los dirigentes Eduardo Tena y Gaudencio Anaya, del SUEUM y SPUM, respectivamente, y “están plenamente convencidos y conscientes que debe haber un cambio de fondo”. En otras palabras, habrá dinero para cerrar el año, porque habrá reforma al régimen de pensiones y jubilaciones. Entonces ¿por qué sigue el paro? Porque buscan de lo perdido, lo que aparezca…

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Y prácticamente resuelta la reforma en la Universidad Michoacana, cómo vino a contaminar el tema esta semana, las impertinentes declaraciones del subsecretario de Educación Media Superior de la SEP. Y es que se trata nada menos de Salvador Jara, ex rector nicolaita y ex gobernador sustituto, con cuentas pendientes y poco claras en ambos cargos y por tanto sin autoridad moral para hablar de corrupción y malos manejos.

El conflicto de interés político de este funcionario federal con la Casa de Hidalgo decantó en el golpeteo al actual rector Medardo Serna a quien le resta un año en el cargo e igual que Jara Guerrero solo se la pasó administrando las crisis en la institución.

Pero ayer apareció en el sitio Primera Plana, una nota que no era nota pero si carta aclaratoria al artículo del periodista Ernesto Villanueva, en el portal de Carmen Aristegui, contra Medardo Serna.

No se quién es Antonio Rojas Ávila, pero con el primer punto a aclarar, le dio un balazo en el pie a Medardo. Porque efectivamente puede no ser ilegal que Serna sea rector y cobre como profesor e investigador –aunque no haga ninguna investigación-, pero si inmoral; porque al final de cuentas esas dobles y hasta triples plazas “legales” son las que gangrenan las finanzas de la Universidad. Entonces, ¿con qué cara pide sacrificio a los sindicalizados?

Lo que si logramos percibir fue ese pestilente tufo que deja el agarrón Jara-Serna… (a)